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Repudio general
Ángela Ávalos
aavalos@nacion.com
Redactora de La Nación
9 de julio del 2001
Manrique Serrano es universitario,
Marlon Murillo estudia nutrición, David Martínez es publicista e
Iribeth Víquez labora como asistente dental.
Tienen en común, como otros
ciudadanos más, el repudio al asesinato del periodista Parmenio
Medina Pérez, expresado en mensajes que enviaron a este diario. (Si
desea externar su opinión, participe en el foro de www.nacion.com).
Porque lo consideran no solo un
crimen contra una persona respetada, sino porque también creen que
es un golpe a la libertad de expresión y a la democracia.
"Costa Rica: despierta, que la
muerte del señor Parmenio Medina es un mensaje claro de
destrucción de la libertad", dijo Iribeth.
Para la Federación de Estudiantes de
la Universidad Nacional (FEUNA), es un golpe a la lucha por
encontrar la verdad.
"No solamente ha muerto un ser
humano. Hoy, una vez más, han muerto los valores más importantes
de un país", opinó Ana Gabriela Rodríguez Gamboa.
El Colegio de Periodistas condenó el
atentado. "Es un hecho sin precedentes en nuestro país. Nunca
creí que se llegara a esto. Es el momento para que la prensa
investigue y denuncie lo que pasó", expresó Enrique
Villalobos, presidente de la entidad.
Para el abogado Fernando Guier, hay
que frenar las mordazas a la prensa antes de que la situación se
salga de las manos.
"En Costa Rica –afirmó–
desde hace años se está protegiendo a maleantes, quienes, primero,
empiezan amedrentando a los periodistas con querellas y demandas, y
ahora lo hacen contra la vida".
También el defensor de los
habitantes, José Manuel Echandi, repudió el asesinato. "Es un
acto de cobardía contra la libertad de expresión".
Llamó al Poder Ejecutivo a
investigar profundamente el caso.
Para la Asociación de Prensa
Extranjera de Costa Rica (APEX), es "un fuerte golpe a la
libertad de prensa y una forma de amedrentar a los
comunicadores".
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