El 6 y el 9 de agosto de 1945 respectivamente, el
gobierno gringo lanzó la Bomba A contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki
con tal de forzar la rendición de este país, y terminar por fin con la carnicería de la
Segunda Guerra Mundial.
En este acto genocida murieron solo en Hiroshima por lo menos 78 000 personas, desaparecieron 10 000,
y
70 000 resultaron heridas; en Nagasaki hubo 40 000 muertes. Eso sin contar los miles
que fallecieron de cáncer durante los decenios siguientes, los que resultaron estériles,
capaces de engendrar solo hijos deformes, y los que quedaron con traumas sicológicos permanentes.
"El siglo XX ha puesto en marcha la tecnología del exterminio, la cultura del privilegio,
la ideología de la opresión, la comunicación del engaño y el olvido y la política
del hambre y marginación para la mayor cantidad de las mujereshombres de este planeta.
(Tomado del Editorial de Kasandra Colección de Indicios No.4:
Redimido con el sacramento atómico, el siglo XX deshilacha la piel de la
esperanza. En su grandeza prepotente exhibe su rostro humano en ruinas. El pez
grande ya no se conforma con comerse al pez pequeño. Se propone devorarse a sí
mismo, engullir su acuario y su planeta."
"Fruta Urbana
en Mordisco Colectivo", noviembre de 1990)